La violencia filio-parental es una realidad invisible que afecta muchas familias en España. Según los datos recopilados a partir de las memorias de las Fiscalías de Menores e incluidos en nuestro Informe sobre Violencia Filio-Parental en España, durante 2025 se registraron en España 4.038 procedimientos incoados a menores de edad por delitos de violencia filio-parental. Esta cifra supone un descenso del 10,7 % respecto a los 4.521 expedientes registrados en 2024.
Aunque se trata del dato más bajo de los últimos años, la violencia filio-parental continúa siendo una realidad social grave. Los más de 4.000 expedientes judiciales registrados anualmente representan únicamente una parte de los casos existentes, ya que se estima que solo se denuncian entre un 10 % y un 15 % de las situaciones. La mayoría permanece oculta dentro del ámbito familiar y no llega a los registros oficiales.
Los datos muestran importantes diferencias entre comunidades autónomas. Madrid es la región que registra un mayor número de procedimientos incoados, con 1.036 expedientes durante 2025, seguida de Andalucía, con 831, y la Comunidad Valenciana, con 655.
“La reducción registrada este año es una señal positiva, pero debe interpretarse con cautela. Seguimos hablando de más de 4.000 expedientes anuales y de una problemática que mantiene una base constante. Además, el descenso de la cifra judicial no se traduce necesariamente en una disminución real de los casos, pues representa solo la fracción que llega a denunciarse, porque muchas familias tardan en pedir ayuda o no llegan a denunciar. Existe una elevada cifra negra referida al porcentaje de casos que no pueden contabilizarse debido a que no se llega a la denuncia”, explica Cristina Vaquero, psicóloga del Proyecto Conviviendo, uno de los proyecto que desarrollamos en Fundación Amigó para acompañar a las familias que viven estas realidades.
El Proyecto Conviviendo aborda la violencia filio-parental desde un modelo integral y especializado, teniendo en cuenta las características de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes, las dinámicas familiares y los factores sociales y contextuales que pueden influir en el origen y mantenimiento de la violencia.
Durante 2025, los nueve proyectos Conviviendo de Fundación Amigó atendieron a cerca de 1.000 personas pertenecientes a alrededor de 350 familias. Estos datos reflejan tanto la necesidad de mantener una respuesta especializada como la importancia de ofrecer apoyo antes de que las situaciones de violencia se cronifiquen o alcancen una mayor gravedad.
