Omar es de Gandía y pasó parte de su infancia en un hogar de protección. Tras alcanzar la mayoría de edad, tuvo que abandonar el recurso y comenzar su proceso de emancipación: “En el hogar, la educadora me ayudó a buscar un piso y me habló de Fundación Amigó”, cuenta.
Desde hace 6 meses, Omar es usuario de nuestro Proyecto de Acompañamiento a la Emancipación (PAE) en Euskadi y vive en uno de nuestros pisos, junto a cinco compañeros: “Mis compañeros son majos y en el piso me siento bien porque es muy tranquilo”, señala.
El Proyecto de Acompañamiento a la Emancipación (PAE) es un recurso de apoyo integral a una vida autónoma de Fundación Amigó, que ofrece apoyo residencial, formación, orientación socio-laboral y apoyo terapéutico a jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad. El año pasado, a través de este programa, atendimos a 119 jóvenes en Madrid, Valencia, Alicante, Castellón, Torrelavega, Gandía, Torrent, Euskadi y A Coruña.
En nuestros pisos de emancipación, el equipo educativo realiza un acompañamiento integral. “En el piso tenemos un educador que nos ayuda mucho con todo, con las citas o con lo que necesitemos”.
Desde Fundación Amigó, se ofrece una intervención individualizada y centrada en la persona, partiendo de la premisa de que cada joven es único/a y tiene sus circunstancias particulares. “Si estoy triste, siempre están ahí y me preguntan. Diría que el educador ha sido como mi hermano o mi tío”, explica Omar.
Asímismo, el proyecto trabaja la inserción sociolaboral. En el caso de Omar, está formándose en soldadura y le encantaría poder trabajar de ello y seguir compartiendo tiempo con sus amigos: “Llevo seis meses estudiando soldadura y el mes que viene empiezo prácticas. Me gustaría trabajar de ello y seguir viviendo con mis amigos en el piso”, dice.
Gracias al acompañamiento de Fundación Amigó, Omar ha encontrado la fuerza para continuar: “Fundación Amigó ayuda a la gente para que las personas se sientan seguras y tengan un futuro”, concluye.