Ferran Blanch inició su trayectoria en Fundación Amigó en el año 2010, incorporándose al Centro de Acogida de Menores La Foia de Buñol. Posteriormente, asumió durante cinco años la coordinación de los Centros Municipales de Juventud de Valencia, gestionados por la Fundación. En 2017 se trasladó a Castellón, donde comenzó dirigiendo el SADACE Amigó y el Hogar de Acogida Cándido Lizárraga. Más adelante asumió la coordinación de la zona y, finalmente, desde el año 2022, ejerció como director territorial de Castellón, responsabilidad que desempeñó hasta asumir este nuevo reto profesional.
Tal y como señala, “a lo largo de estos últimos nueve años he tenido la oportunidad de trabajar con un equipo maravilloso en Castellón, donde hemos crecido mucho y hemos desarrollado proyectos muy importantes, llegando a muchas familias y manteniendo siempre nuestra esencia”. Una experiencia que, según destaca, le impulsa ahora a continuar desarrollando su labor “en un territorio tan importante como Valencia”. De esta nueva etapa, subraya que su intención es “coger el ritmo a esta nueva estructura y adaptarme a sus tiempos y sus particularidades para conocer las necesidades más importantes y poder trabajar con ellas”.
En relación con las primeras responsabilidades de su nuevo cargo, Ferran Blanch destaca como prioridad “conocer los recursos individualmente”. En este sentido, explica que, más allá de las tipologías, “cada uno de ellos tiene unas singularidades que los hacen excepcionales por sí mismos”, por lo que considera fundamental “acompañar desde la realidad y la necesidad de cada uno de ellos”. Asimismo, señala que trabajará para identificar oportunidades de mejora, ya que “estas mejoras van a repercutir en la calidad de la intervención con los chicos y chicas con los/as que trabajamos”.
Respecto a los principales desafíos del nuevo puesto, apunta que “es muy importante estar al tanto y conocer las situaciones de las personas, tanto niños, niñas y adolescentes como de otras personas usuarias de nuestros recursos, y sus historias”. En una provincia como Valencia, reconoce que “es un reto ir entrando en estas realidades”, con el objetivo de que las acciones que se dirijan respondan a esas necesidades y se orienten siempre “en beneficio de una intervención operativa y humana”.
Sobre su estilo de liderazgo, Ferran explica que le “gusta contar con todas las personas que intervienen en cualquier proceso de los que participamos”, ya que considera que “la capacidad de todas esas personas es la que da forma a las intervenciones que llevamos a cabo”. Desde esta perspectiva, defiende un modelo participativo en el que, al igual que ocurre con los chicos y chicas a los que se acompaña, “nos equivocamos, nos levantamos y acertamos”, siempre dejándose guiar por “la experiencia y la profesionalidad”.
En esta misma línea, subraya la importancia de generar un buen clima laboral a través de la escucha. “Creo que para crear un buen ambiente de trabajo es importante practicar la escucha activa; eso es lo que intento, escuchar y tratar de que las personas que forman parte de un equipo se sientan, en la medida de lo posible, escuchadas”, afirma. Reconoce que no es un camino sencillo, pero considera que “si se consigue formar parte de un equipo y se salvan las diferencias particulares, da pie a conseguir resultados importantes para las personas con las que trabajamos”.
Al referirse a los valores de los profesionales de Fundación Amigó, Ferran destaca especialmente “la implicación”. Señala que, en muchas ocasiones, “las decisiones que hay que tomar en el día a día no auguran la solución”, pero existe la confianza en que será posible “gracias en parte al trabajo y a la dedicación que seguro se va a desempeñar”. A esta implicación se suma, según indica, “la confianza de que buscaremos la intervención más adecuada a cada persona”, sin perder el rumbo pese a las dificultades, y poniendo siempre en el centro a “los chicos, chicas, jóvenes y personas adultas a las que acompañamos”.
En cuanto a la evolución de la entidad en Valencia en los últimos años, Ferran Blanch valora de forma muy positiva el camino recorrido. Señala que la provincia “ha crecido de manera significativa” y destaca que ha tenido la oportunidad de ver de cerca ese desarrollo. “Creo que, en general, se ha desarrollado un buen trabajo y esto se puede apreciar en el desarrollo que ya conocemos”, afirma.
De cara al futuro inmediato, explica que sus planes pasan por “conocer en profundidad todos los recursos de la provincia para ver de qué manera puedo participar para mejorar las diferentes situaciones que se puedan dar”. Todo ello, subraya, debe realizarse de forma alineada con la entidad, ya que “los pasos a dar en lo sucesivo deben estar enmarcados dentro de la estrategia de la propia Fundación”.