El proyecto Familia Educa Mallos y Labañou desarrolló durante las pasadas Navidades un proceso educativo comunitario que culminó con la celebración de un ropero solidario el viernes 9 de enero, en la ciudad de A Coruña. La iniciativa contó con la participación directa de 13 adolescentes, el acompañamiento de 7 educadoras, y una asistencia aproximada de más de 100 personas procedentes tanto de los propios proyectos de Fundación Amigó como del entorno comunitario.
La actividad se enmarca dentro de un proceso educativo previo que se desarrolló a lo largo del periodo navideño. Este incluyó un taller de sensibilización y una excursión al Mercado de María Pita, orientados a reflexionar sobre los hábitos de consumo responsable, el impacto del consumismo y la moda rápida. Posteriormente, se llevó a cabo una recolección y clasificación de ropa donada por la comunidad, así como una acción de difusión del ropero en el barrio, favoreciendo la implicación vecinal.
La actividad final permitió la donación de más de 1.000 prendas, promoviendo la reutilización, la reducción de residuos textiles y el acceso equitativo a recursos básicos. El evento destacó también por la implicación activa de más de 10 jóvenes voluntarios y voluntarias, que asumieron un papel protagonista en la organización, la atención a las personas asistentes y la gestión del espacio, reforzando valores de responsabilidad, compromiso y participación social.
Desde el equipo educativo, la valoración de la actividad ha sido muy positiva: “El ropero solidario ha sido una experiencia muy enriquecedora tanto para la comunidad como para las personas participantes de nuestros proyectos. La alta asistencia vecinal y la excelente acogida demuestran la necesidad de este tipo de iniciativas, lo que abre la posibilidad de repetir la experiencia en el futuro”.
El Proyecto Familia Educa se enmarca dentro de las actuaciones de prevención selectiva que desarrollan Fundación Amigó y Cáritas con población en riesgo de exclusión social, especialmente con niños, niñas y familias que viven en contextos socioeconómicos desfavorecidos. A través de un acompañamiento socioeducativo integral, el proyecto trabaja para fortalecer la parentalidad positiva, mejorar el bienestar emocional de los menores, fomentar la igualdad, la participación comunitaria y el uso de recursos del entorno, así como promover hábitos de vida saludables y apoyar la conciliación familiar.
Con iniciativas como esta, Fundación Amigó reafirma su compromiso con la promoción de acciones educativas y comunitarias que fomentan la solidaridad, el consumo responsable y la participación activa de adolescentes y familias.