La Fundación Amigó impulsó en los últimos meses dos acciones formativas dirigidas a equipos directivos centradas en el liderazgo de equipos y en el cuidado y bienestar en el ejercicio de la dirección.
Ambas formaciones, coordinadas por el Departamento de Gestión de Personas y Desarrollo Organizacional y facilitadas por la entidad especializada Crearte, se han desarrollado en el Seminario San José de Godella (Valencia) y han contado con la participación de profesionales de la Fundación Amigó, centros de La Provincia Luis Amigó y Colegios Amigó.
La formación “Liderazgo y gestión de equipos”, en la que participaron 30 personas de equipos directivos, se centró en fortalecer el liderazgo de quienes coordinan equipos, promoviendo el autoconocimiento, la toma de conciencia del propio estilo y la adquisición de herramientas para impulsar el talento, la cooperación y la gestión constructiva de las dificultades en los equipos.
Durante las sesiones se trabajaron contenidos como los estilos de liderazgo, el acompañamiento al desarrollo profesional (modelo GROW), el feedback constructivo, la comunicación en situaciones complejas y la gestión de conflictos, desde una metodología vivencial y orientada a la aplicación en la práctica profesional.
También se celebró la formación “Bienestar y Cuidado para personal directivo de las entidades amigonianas”, con la participación de 30 direcciones y coordinaciones.
Esta acción puso el foco en el bienestar físico, emocional y relacional de quienes lideran equipos, partiendo de la convicción de que el autocuidado y la autorregulación emocional son competencias clave para sostener el trabajo directivo, el compromiso, la calidad de la intervención socioeducativa y el buen clima en los entornos de trabajo.
A lo largo del curso se abordaron la cultura de bienestar en los equipos, estrategias de gestión del estrés, prácticas de atención plena, autorregulación emocional y herramientas para promover entornos laborales saludables, desde una metodología experiencial orientada a la transferencia a la vida profesional.
Las valoraciones de las personas participantes reflejan el impacto de la formación tanto a nivel personal como en el ejercicio del liderazgo. Como señala una de ellas, “descubrir técnicas de autocuidado que se pueden aplicar en el día a día y también en el equipo; ser consciente del ahora, escucharme y hablarme con amabilidad”. Otra destaca que “el bienestar pasa por tomar conciencia y validar las emociones; la respiración ayuda a encontrar la calma para reconocerlas”.
Estas acciones formativas reflejan la apuesta de la Fundación por acompañar a quienes ejercen responsabilidades de dirección y coordinación.
Desde esta perspectiva, la Fundación continúa impulsando espacios de formación y reflexión que contribuyen al crecimiento de las personas y equipos, convencida de que el cuidado de quienes sostienen la misión educativa y social es una condición esencial para seguir generando entornos seguros, saludables y coherentes con los valores amigonianos.